Envio a todo el Perú
El momento en que nada funciona
Conoces ese punto: El llanto sigue y las palabras no entran mientras intentas no perder la calma.
Tu hijo no puede calmarse pensando.
Cuando una emoción es demasiado grande, la parte del cerebro que escucha, razona y toma decisiones deja de estar disponible.
No es que no quiera calmarse.
Es que todavía no sabe cómo hacerlo.